La imagen importa, y mucho. Te importa a ti, porque es el reflejo de cómo te sientes contigo misma. Le importa al mundo, porque es la carta de presentación y el mensaje que llevas contigo siempre. Y me importa a mí, porque quiero que disfrutes y sonrías cada vez que te mires al espejo.

Me gustaría hablarte, en primer lugar, de lo que NO vas a encontrar en este post, ni en mi blog, ni en mi servicio de asesoría de imagen para mujeres reales: consejos de “cómo vestirse para ir a la moda”. No vamos a hablar de tendencias ni de siluetas perfectas. Tampoco de búsqueda de la belleza ideal ni de estereotipos. Vamos a hablar de coherencia, naturalidad y de amar nuestra piel.

Para empezar, si te parece, te cuento lo que para mí es una imagen personal perfecta. Yo considero que una persona tiene una imagen personal potente cuando percibo la coherencia que aúna su esencia con lo que ven mis ojos. Quiero que tu imagen me diga de dónde vienes y a dónde vas, sin necesidad de mediar palabra. Y quiero que se lo diga a todo el mundo, para que proyectes tu potencial y te sientas capaz de todo lo que te propongas.

Pero Paula, ¿cómo consigo esa coherencia tan ansiada, si me miro al espejo y no me encuentro?

¿Quieres saber mi secreto? NO existe un método teórico infalible y aplicable a todos los casos. Si eres una persona humana con tus talentos y tus inseguridades y tienes días malos y complicaciones ante el espejo en algún momento de tu vida, te diré una cosa: voy a ayudarte.

Te contaré que la solución está dentro de ti. La imagen es nuestra herramienta comunicativa más potente y puedes aprender a sentirte cómoda delante del espejo y de cualquier sala llena de personas esperando conocer tu mensaje. Se trata de confiar en ti misma y en tu habilidad para saber lo que quieres contar y cómo expresarlo en cada momento.

¿Cómo se hace eso? Conectándote con tu esencia y aprovechando tus talentos para alcanzar tu éxito, profesional y personal. Encuentra tu mensaje (qué quieres contar), tu motivación (para qué) y tu foco (a quién quieres contárselo). Cuando conozcas estos tres factores, aprenderás a emplearlos y a moldearlos en función de tus necesidades.

Sé la dueña de tu mensaje, y descubre que estar en tu piel es guay, interesante, divertido, sexy. Vamos a investigar juntas y vas a encontrar a esa TÚ capaz de alcanzar todas tus metas. Tú tienes mucho que decir y el mundo está deseando escucharte. ¿Dudas de ello? Yo estoy segura de que dentro de ti vive una mujer poderosa con una luz tan brillante que puede iluminar todos los caminos que se decida a recorrer.